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viernes, 25 de octubre de 2024

Del 11-M al tren accidentado en el túnel de Atocha a Chamartín

 

Fuente: The Objective, 21 de octubre de 2024

Como informó el diario The Objective el pasado 21 de octubre, RENFE afirma que es difícil retirar el tren accidentado en el túnel de Alta Velocidad que une las estaciones de Atocha y Chamartín. La explicación es, aparentemente, lógica. El tren accidentado se encuentra en un túnel y su retirada es compleja. Vamos a aceptar que tal explicación es lógica. Vamos a asumir que, efectivamente, es complicado retirar el tren al encontrarse en un túnel. ¿Por qué no se hace lo mismo que con buena parte de los trenes de Cercanías atacados el 11 de marzo de 2004? En aquella aciaga jornada, a la que tantos comentarios hemos dedicado, la mayor parte de los coches afectados por las explosiones fueron literalmente destruidos. Las imágenes, por citar solo un ejemplo, del tren que estalló en El Pozo muestran cómo en pocas horas los trenes afectados fueron desmantelados algo que, según el Tribunal Supremo, fue realmente insólito. 

martes, 7 de mayo de 2024

Las Claves Ocultas del 11-M (Lorenzo Ramírez)

Aquí tenéis nuestro podcast sobre el último libro del periodista Lorenzo Ramírez que versa sobre las claves ocultas del 11-M.

viernes, 10 de noviembre de 2023

Vamos hacia el cambio de régimen

Lo que era una conjetura, más o menos disimulada, ya empieza a tomar forma. El 9 de noviembre de 2023 es un punto de inflexión en la Historia de España si es que podemos seguir llamando así a este país. Como saben todos los seguidores de El Guardagujas, la jornada del 11 de marzo de 2004 fue, amén de una inmensa tragedia para España, un momento en el cual se hicieron declaraciones que hacían pensar que alguien estaba interesado en un cambio de régimen. ¿A qué nos estamos refiriendo? Simple y llanamente a la demolición del Estado constitucional de 1978 e inaugurar una nueva época cuyas características desconocemos. Eso mismo ocurrió ayer cuando supimos el precio que Sánchez está dispuesto a pagar para permanecer en el poder. Un cambio de régimen no es en sí mismo malo. El problema reside en que este cambio se quiere ejecutar de manera unilateral y sin tener en cuenta la opinión de todos los españoles. Por lo visto, los arquitectos del acuerdo firmado entre Sánchez y Puigdemont desean ir a un Estado plurinacional algo que, claro, colisiona brutalmente con la Constitución de 1978. Es, en definitiva, el fin de lo que hemos conocido hasta ahora. Sánchez parece que se conforma con ¿gobernar? sobre los escombros del edifico.

A lo largo de estos años hemos analizado muchos aspectos relacionados con el 11-M. Hoy, por su alto interés informativo, vamos a reproducir dos documentos realmente importantes. El primero recoge las declaraciones de Aznar en su comparecencia del 11 de marzo de 2004 en La Moncloa:

España no va a cambiar de régimen ni porque los terroristas maten ni porque dejen de matar

Después de 192 muertos, ¿a qué se refería Aznar con esas palabras? ¿Quién le sugería esa solución? Aún no tenemos respuesta a esos interrogantes. Unas horas antes de estas palabras, el periodista Iñaki Gabilondo afirmaba lo siguiente en la Cadena Ser:

No vale una respuesta digamos convencional, asistir a unas manifestaciones multitudinarias. No, tiene que haber un cambio de página. No se puede seguir viviendo como se ha vivido, de espaldas unos a otros, cada uno encerrado en su burbuja autista. España tiene que plantearse las cosas de otra manera. Un tiempo nuevo.

Esto solo puede despacharse con la política de las grandes solemnidades. La que hizo de España un país modélico cuando fue capaz de afrontar el desafío monumental del fin de la dictadura, con una transición inesperada, con la elaboración de una Constitución que nos desconcertó a todos por haber sido capaz de unir posiciones políticas clamorosamente divergentes, por lo que significó el pacto de la Moncloa, por lo que se significaron algunas cosas que se gestionaron con política mayor.

¿A qué se refería Gabilondo con el "tiempo nuevo"? ¿A lo que estamos viviendo ahora o a otra cosa?

martes, 11 de julio de 2023

El suicida del 11-M

Aquí tenéis un documento sonoro relevante. Éste es el momento exacto en el que la Cadena SER anunció, en el programa Hora 25 del 11 de marzo de 2004, la existencia de un terrorista suicida en uno de los trenes atacados en esa aciaga jornada.

jueves, 11 de mayo de 2023

El País, las mentiras y el 11-M

El País, 23 de abril de 2023

El pasado domingo 23 de abril, día del Libro y de San Jorge, el diario El País ofrecía a sus lectores esta noticia en su portada. Como pueden ver, el diario de PRISA informaba de las consecuencias que estaba acarreando la propagación de bulos para la cadena norteamericana FOX. El subtítulo de la noticia hablaba de "bulos electorales en Estados Unidos". Al leer la noticia, inevitablemente, nos acordamos de lo que sucedió en España durante el 11-M. No hace falta cruzar el Atlántico para hablar de bulos y mentiras. ¿Qué piensa El País, casi veinte años después, de las noticias que su emisora hermana, la Cadena Ser, propagó desde la noche del 11 de marzo de 24 sobre la existencia de un suicida, que iba rapado y con doble capa de ropa interior, que nunca apareció? 

sábado, 11 de marzo de 2023

El País y la teoría de la cooperación en el 11-M

Fuente: El País, 12 de marzo de 2004

El 11-M generó tal cúmulo de datos e información que, lógicamente, fue imposible digerir en tiempo real. La cantidad de comentarios, noticias y reportajes era ingente y el paso del tiempo nos ha hecho ver cosas que, en su momento, pasaron desapercibidas. Una de ellas fue la teoría que el diario El País, un medio que junto con el ABC de Zarzalejos se convirtieron en los mejores defensores de la Versión Oficial, deslizó en su editorial y que, por lo que parece, surgió en círculos alejados del Gobierno de Aznar. La teoría, que podéis leer en el extracto del editorial de El País del 12 de marzo, sugiere la posibilidad de que detrás de los atentados que mataron a 192 personas estuviera una coalición de ETA con los fundamentalistas islámicos. Unos aportarían su experiencia y aparato logístico y los otros el brazo ejecutor.

sábado, 15 de octubre de 2022

jueves, 6 de octubre de 2022

La prioridad del CNI y el 11-M

Fuente: El País, 9 de abril de 2004

Cada vez que leemos algo sobre el papel del CNI en el 11-M nuestro estupor aumenta en progresión geométrica. Buscando información sobre aquel aciago jueves de 2004 hemos encontrado esta noticia, publicada por El País el 9 de abril de 2004, que afirma que el CNI dio prioridad al terrorismo de origen islámico dos meses antes del 11-M. Esta prioridad, según El País y sus fuentes, tuvo su origen en la decisión del Gobierno de Aznar de involucrar a España en la Guerra de Irak de marzo de 2003. Es decir, y es lo que viene a decir la Versión Oficial del 11-M, el apoyo del Gobierno de la época a Estados Unidos y Reino Unido provocó una represalia en forma de matanza terrorista.

¿Sirvió de algo que el CNI diera prioridad al terrorismo islámico? Pues de nada porque, como ya tuvimos ocasión de ver hace un tiempo, el CNI dijo, en su famosa nota de las 15:51 del 11 de marzo de 2004 que la autora del atentado era la ETA algo que Jorge Dezcallar, entonces máximo responsable del CNI, afirmó que se trató de un error. Y si el CNI cometió ese error, el mayor de su historia y nada menos que el mayor ataque terrorista acaecido en España, ¿hubo consecuencias? Es decir, ¿sabe alguien si hubo una depuración en el CNI? ¿Se equivocó el CNI o, como sostienen algunos, en realidad decía la verdad o la verdad a medias? ¿Nos podemos permitir tener unos servicios de inteligencia que cometen un error tan brutal o es que la historia iba por otro sendero?

sábado, 17 de septiembre de 2022

Del atentado de Omagh al 11-M

El atentado de Omagh, perpetrado el sábado 15 de agosto de 1998, fue el más mortífero de los acaecidos durante el conflicto de Irlanda del Norte y causó la muerte a 29 personas y heridas a más de doscientas. Dos de las personas asesinadas, dicho sea de paso, tenían nacionalidad española. El ataque, que tuvo lugar a las 15:10 en la Market Street y que fue perpetrado por la detonación de una bomba de 225 kg, fue reivindicado por un grupo terrorista llamado IRA Auténtico (Real IRA), una escisión del famoso grupo terrorista IRA que aspiraba a la unión del Ulster con la República de Irlanda. Una llamada telefónica alertó de la existencia de una bomba en las cercanías del palacio de Justicia lo que hizo que la gente fuera, precisamente, hasta el lugar en el que los terroristas dejaron el coche bomba. Hasta aquí el relato sucinto de los hechos. Aparentemente parece un atentado "normal", es decir, un atentado en el que los terroristas comenten una salvajada con decenas de muertos. Sin embargo, posteriores informaciones hacen pensar que detrás de la explosión de Omagh hubo algo más.

Fuente: The Irish Times, 15 de agosto de 2018

La defensora del pueblo para asuntos policiales de Irlanda del Norte, Nuala O'Loan, afirmó en 2018 que el atentado se podría haber evitado. En un principio no pensaba tal cosa pero el paso del tiempo le hizo cambiar de opinión, tal y como informó The Irish Times en su momento. O'Loan fue muy crítica con el uso que el Royal Ulster Constabulary (la policía norirlandesa conocida como RUC) dio a los informes de inteligencia que alertaban sobre un posible ataque terrorista en el área de Omagh en agosto de 1998. Once días antes del atentado, la policía norirlandesa recibió una llamada telefónica, sin identificar, en la que se alertaba de un inminente ataque contra un objetivo policial. El RUC no informó de esta amenaza al comandante  de la subdivisión de Omagh y se limitó a tomar medidas de corto alcance.

Fuente: BBC

Además de las posibles negligencias sobre el uso de información que podría haber evitado el atentado, hay algo que llama poderosamente la atención y es la ausencia de condenados por la masacre. Así, al menos, estaba la situación en agosto de 2021 cuando se conmemoró el vigesimotercero aniversario de la matanza. La matanza de Omagh, por tanto, es otro atentado del que hay muchas preguntas sin respuesta.

martes, 6 de septiembre de 2022

El CNI, las fiestas de Morata de Tajuña y el Tidadyne

No es la primera vez que en el El Guardagujas comentamos la actuación del CNI durante el 11-M.  De hecho, a día de hoy, nos seguimos preguntando cómo es posible que el organismo que cuenta con la mayor cantidad de información sobre el terrorismo, del tipo que éste sea, pudo cometer un error tan colosal en ese día cuando, en una nota publicada a las 15:51 y dirigida al Presidente del Gobierno, afirmó de manera rotunda que los autores del ataque eran miembros de la ETA. ¿O es que la realidad era otra? Lo concerniente al CNI está, desde luego, siempre cubierto por las más espesa de las tinieblas. Es lo que tiene trabajar en temas de inteligencia y velar por el prójimo. Jorge Dezcallar, que durante el 11-M fue director del CNI, dijo cosas muy interesantes durante su comparecencia en la Comisión de Investigación del Congreso sobre los atentados. Algunas de ellas, así lo hicimos hace un año y medio, ya las hemos comentado con anterioridad. En una respuesta al diputado Jaime Ignacio del Burgo afirmó que el comportamiento de los islamistas no era muy ortodoxo que digamos. En concreto, Dezcallar afirmó lo siguiente:

Fuente: Diario de Sesiones del Congreso. 19 de julio de 2004

Pero lo más interesante vino cuando afirmó que el hallazgo de TItadyne en los focos de las explosiones, que fueron diez en total, no implica necesariamente que la autoría del atentado fuera de la ETA. 

Fuente: Diario de Sesiones del Congreso. 19 de julio de 2004.

La frase clave de este extracto es la siguiente: "Si es Titadyne lleva la firma de ETA". ¿Qué estuvo ocurriendo en los meses previos al 11-M? Como recordaréis fueron varios los episodios, que podemos calificar como extraños, que tuvieron lugar en la lucha antiterrorista. Uno de ellos, la caravana de Cañaveras, fue analizado el año pasado en este mismo blog. ¿Se podría deducir, de esas palabras de Dezcallar, que alguien se hizo pasar por la ETA para hacer creer al Gobierno tal cosa? Si la respuesta a tal pregunta es afirmativa podríamos, entonces, explicar por qué el líder de Batasuna Arnaldo Otegi, en la mañana del 11 de marzo de 2004, fue el único que negó la autoría etarra del atentado cuando todos, desde Ibarreche hasta Zapatero pasando por Carod Rovira, apuntaban a la ETA. Y la cosa no queda aquí. ¿Se podría, entonces, también interpretar que esta autoría falsa de la ETA explicaría también las extrañas palabras de Aznar en su comparecencia del 11 de marzo?

Fuente: El País, 11 de marzo de 2004

Al hilo de esto, cabe recordar que el episodio de Cañaveras, en el que una caravana de la ETA transportaba explosivos para cometer un atentado en Madrid, fue puesto en duda por gente que sabía del tema. Es decir, gente con contactos en el mundo de las Fuerza y Cuerpos de Seguridad del Estado. Remitimos al lector al comentario sobre la nota del CNI que publicamos el año pasado coincidiendo con el aniversario de la matanza.

Más información:

viernes, 11 de marzo de 2022

La caravana de Cañaveras (Cuenca) y el 11-M

¿Por qué el Gobierno de Aznar, con la ayuda inestimable del CNI encabezado por Jorge Dezcallar, se empecinó en la autoría de la ETA del 11-M cuando, presuntamente, la masacre fue perpetrada por un grupo de inspiración yihadista? Una de las razones que explican este empecinamiento fue el episodio acaecido en la localidad de Cañaveras (Cuenca) el domingo 29 de febrero de 2004, doce días antes del 11-M. Dos miembros de ETA, Irkus Badillo y Gorka Vidal, llevaban una caravana, compuesta de dos vehículos, de Canfranc (Huesca) a Madrid cargada con 506 kgs de cloratita, 30 kgs. de Titadyn y 90 metros de cordón detonante. Los dos miembros de la ETA, que tenían la misma edad (25 años), eran novatos y no estaban fichados por las Fuerzas de Seguridad del Estado lo que en el argot policial se conoce como "legales". Uno de ellos solo había logrado participar en acciones de la Kale Borroka. Se da la circunstancia de que Gorka Vidal, al ser detenido, gritó lo siguiente:

El País, 1 de marzo de 2004


El País, 1 de marzo de 2004

La carga explosiva iba a ser colocada, ¿casualmente?, en un punto del Corredor del Henares, la misma zona que sería luego el objetivo del 11-M. De hecho, en la caravana se encontró un mapa con el objetivo del atentado rodeada con un círculo. Al respecto, el diario El País, en su edición del 1 de marzo, dice lo siguiente:

Los etarras tenían órdenes de poner la bomba en "un polígono empresarial de la N-II". En su poder llevaban un plano de Madrid, con un círculo que rodea el parque empresarial, pero que engloba también el aeropuerto "y parte de Alcalá de Henares", según fuentes de Interior. Las sospechas apuntan a que iban a atacar objetivos concretos. "Nada está confirmado", añadían, "y es posible que ETA lo dejara al albedrío de los detenidos"

Llama la atención la inexperiencia de esta pareja de etarras, un rasgo que comparten con los miembros de ETA que también protagonizaron el intento de voladura de Chamartín en diciembre de 2003. La colaboración (¿o fue otra cosa?) de estos dos etarras con la Guardia Civil es llamativa pero no es, a nuestro juicio, lo más interesante de este suceso. Sobre la caravana de Cañaveras hay dos puntos que no convienen ser pasados por alto. El primero de ellos es que este convoy de la ETA coincidió en el tiempo con el transporte, que fue responsabilidad de "El Chino", de los explosivos que, presuntamente, fueron utilizados en los trenes del 11-M.

¿Cuál es el segundo punto que conviene tener en mente? Como ya dijimos en otra parte, destacados dirigentes políticos pusieron en duda la veracidad de esta operación. No estamos hablando de gente aficionada a la política ni mucho menos sino personas que, de algún modo u otro, tenían acceso a determinado tipo de información. Uno de esos dirigentes fue Joseba Azkárraga, entonces consejero de Interior del Gobierno Vasco, el cual vino a decir que la operación antiterrorista de Cañaveras era extraña como mínimo. Volvemos de nuevo a El País, en su edición del 1 de marzo, para plasmar qué fue exactamente lo que dijo Azkárraga:

Fuente: El País, 1 de marzo de 2004

Azkárraga, que era entonces el responsable de la Ertzaintza y tenía posibilidad de estar al tanto de ciertos eventos, veía poco creíble que una furgoneta procedente de Francia pudiera atravesar medio país con las carreteras colapsadas por la nieve y ser detenida en Cuenca, lo cual hace pensar que esta caravana de la muerte de la ETA escogió una ruta "original" para llegar desde la frontera francesa hasta la capital de España. ¿Sabía algo diferente Azkárraga? Creemos que algo debía saber porque, casualmente, personajes como Felipe González o Juan Carlos Rodríguez Ibarra también insinuaron lo mismo. Si eso es así, ¿fue realmente la ETA la que llevaba la caravana de la muerte o alguien se hizo pasar por la organización terrorista para tomar el pelo al Gobierno? En esos días de marzo de 2004 Julio Anguita saltó a la palestra con unas declaraciones que provocaron un gran escándalo pero que, analizadas en frío, son excesivamente interesantes. En concreto, el líder comunista afirmó lo siguiente:

Yo, la verdad, cada día estoy más seguro de que la ETA actual está teledirigida por las cloacas del Estado

¿Se refería Anguita, que al igual que nosotros era escéptico en torno a los que nos han contado sobre el 11-M, a lo mismo que Azkárraga o González? ¿A qué se refería con el término "cloacas del Estado"?

martes, 23 de noviembre de 2021

Estación de Santa Eugenia y el 11-M

 


Al igual que hicimos hace dos años con la estación de El Pozo, el pasado domingo 21 de noviembre estuvimos visitando la estación de Santa Eugenia, uno de los cuatro escenarios de los atentados del 11 de marzo de 2004.

jueves, 11 de marzo de 2021

¿Queda alguien en prisión por los atentados del 11 de marzo de 2004?

De los 116 detenidos por su presunta relación con los atentados del 11 de marzo en Madrid, 9 eran de nacionalidad española. De esos 116, que fueron detenidos mientras duró la Comisión de Investigación del Congreso de los Diputados, solo 28 acabaron el juicio. De los 28 que terminaron el proceso, 7 fueron absueltos y 21 condenados en primera instancia. De los 21 condenados por la Audiencia Nacional, 5 fueron puestos en libertad al haber cumplido ya la pena de prisión impuesta por el tribunal. Más adelante, el Tribunal Supremo redujo el número de condenados de 21 a 18 y de esos 18 sujetos 15 fueron condenados por delitos como falsificación, tráfico de explosivos, etc... Es decir, ninguno de esos 15 elementos fue condenado por atentar contra la vida del prójimo. Sobre los 3 condenados por delitos de sangre hay que decir uno es español, José Emilio Suárez Trashorras (confidente policial), Otman el Gnaoui y Jamal Zougam. No deja de ser llamativo, y por eso insistimos en ese punto, que una célula yihadista permita la colaboración de infieles. ¿O es que esto es un síntoma de "degeneración operativa"?

El País informa del número de imputados por la matanza del 11-M, un total de 116

El mayor atentado de la historia de España, con 192 personas fallecidas, se salda, de manera sorprendente, con solo tres personas en prisión. Estamos hablando de una cadena de atentados que implicó la voladura de cuatro trenes de Cercanías con 12 bombas (solo 10 estallaron) de manera sincronizada en hora punta en Madrid. Ha habido atentados de la ETA, como el de Hipercor que costó la vida a 21 personas, en el que el número de terroristas condenados fue de 4. ¿Solo tres condenados por delitos de sangre? ¿Y los demás? ¿Solo Zougam puso las doce bombas en los cuatro trenes, algo que es literalmente imposible? 

La estación de Atocha durante el 11 de marzo de 2004

La estación de Atocha, y más concretamente la zona de Cercanías y Largo Recorrido de ancho ibérico, fue uno de los escenarios de la cadena de atentados que golpeó Madrid en la aciaga jornada del 11 de marzo de 2004. El tren que fue atacado en Atocha tenía como número identificativo el 21431 y, como el tren atacado en El Pozo, tenía como destino las localidades de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. La estación de partida fue Alcalá de Henares.

Vía 2 de Atocha, escenario del ataque del 11-M

En el sumario del 11-M aparecen diversos testimonios de viajeros que iban en aquel tren. Manuel Patiño, uno de los viajeros de aquel tren de la muerte, observó que un individuo colocó una bolsa de deporte en una de las repisas portaequipajes. Por la manera en que el sospechoso colocó la bolsa Patiño pensó que debía pesar bastante. Rosa María Díaz, que se había subido en Torrejón de Ardoz, vio como un hombre colocó una bolsa de deporte azul debajo de un asiento pero, al llegar a la estación de Santa Eugenia, salió corriendo de forma apresurada para abandonar el tren. Manuel Delgado era otro viajero que vio como un individuo, cuando el tren recorría el tramo entre Torrejón de Ardoz y San Fernando de Henares, colocaba cuidadosamente una bolsa de deportes azul marino en una repisa. Ese individuo prosiguió el viaje de pie. Manuel se despreocupó de todo hasta que llegó a Atocha. En ese momento, cuando el tren entró en la vía 2, se dio cuenta de que la mochila seguía ahí pero el dueño no estaba. Tras bajar del tren, Manuel, y con él el resto de los viajeros, fueron testigos de las tres explosiones que destrozaron el tren que había abandonado hacía pocos instantes.

Las tres explosiones tuvieron lugar en los coches 4, 5 y 6. Eran los tres últimos coches de la composición si tomamos el sentido hacia Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. Las explosiones causaron la muerte a 34 personas que se encontraban en esos momentos en el andén. Las víctimas perdieron la vida por la onda expansiva de las explosiones. En el coche 1 había otra bomba pero no llegó a explotar.

La nota informativa del CNI y el 11-M

Uno de los aspectos más llamativos de cuanto rodea al 11-M es el papel jugado por el CNI (Centro Nacional de Inteligencia). El CNI es un organismo de inteligencia, comparable al MI5 o la CIA, que depende del Ministerio de Defensa y que tiene como misión:
Facilitar al Presidente del Gobierno y al Gobierno de la Nación las informaciones, análisis, estudios o propuestas que permitan prevenir y evitar cualquier peligro, amenaza o agresión contra la independencia o integridad territorial de España, los intereses nacionales y la estabilidad del Estado de derecho y sus instituciones. (Art. 1 Ley 11/2002)
Durante la comparecencia de José María Aznar del 11 de marzo, que tuvo lugar en el Palacio de la Moncloa pasado el mediodía, el entonces presidente del Gobierno dijo una frase que conviene no perder de vista:
España no va a cambiar de régimen ni porque los terroristas maten ni porque dejen de matar
Después de asesinar a casi doscientas personas, ¿a qué viene esta alusión a un "cambio de régimen"? ¿Mensaje encriptado o una frase rimbombante sin más? Tras esa declaración pública, el presidente del Gobierno recibe una nota informativa del CNI, emitida a las 15:51 horas y que a los pocos días fue desclasificada, en la que el centro de inteligencia insistía en la autoría de la ETA. El CNI no es cualquier organismo dentro de la estructura del Estado. No es que tenga información. El CNI es, simple y llanamente, "la información".  Por esta razón, y dado el prestigio que se le atribuye (a veces desmesurado), es incomprensible que, a esa hora de la tarde, el organismo que más información tiene en materia antiterrorista se reafirme en una tesis que luego se demostró errónea. El propio Dezcallar asumió la responsabilidad del error que supone el mayor fracaso en la historia del CNI y que, en circunstancias normales, hubiera supuesto algo más que una simple remodelación de su cúpula. 

Fuente: Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados. 19 de julio de 2004.

Lo primero que hay que decir es que el CNI no suele redactar notas informativas sobre los atentados terroristas con tanta prontitud. Jorge Dezcallar, entonces máximo responsable del CNI, lo dijo en la Comisión de Investigación del Congreso el 19 de julio de 2004:

Fuente: Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados. 19 de julio de 2004.

Como dijimos antes, el CNI es "la información". Por tanto, es el primero en enterarse de las cosas porque, si no es así, lo mejor que se podría hacer con La Casa, así es como se conoce en el argot de ese mundo, es cerrarla. Como bien apunta Ignacio López Bru, los agentes e informadores del CNI tendrían que estar trabajando al 200% para averiguar qué pasó en los trenes y enterarse, antes que nadie, de lo sucedido. El punto 2 de la nota del CNI da a entender que tiene agentes sobre el terreno y que están al tanto de la investigación:
A falta de resultados de los análisis periciales sobre la composición y características de los artefactos, el procedimiento es el que ETA ha empleado en buena parte de las acciones terroristas que ha realizado o intentado en los últimos años
Y no solo tenía agentes sobre el terreno, sino que el CNI cuenta con fuentes de información que no están a disposición de otros organismos. Nos estamos refiriendo a datos venidos de otros servicios de información pertenecientes a países aliados. Dezcallar, en su comparecencia en la Comisión de Investigación del Congreso sobre el 11-M, dijo que nadie, en referencia a servicios homólogos de países aliados, había detectado nada. El silencio fue absoluto:
Lo que le puedo decir es que, así como en octubre o en noviembre lo que yo llamo los sensores los teníamos al rojo y estábamos esperando algo, después hubo silencio de radio durante mucho tiempo y no había nada que nos hiciera presagiar lo que ocurrió que, por otra parte, no vino de fuera, sino que se gestó aquí dentro.
Más adelante, Dezcallar volvió a insistir en esta idea:
No, absolutamente nadie. Puedo ser enfático en esto. Absolutamente nadie olió nada de lo que se preparaba.
Dice Dezcallar que nadie sabía nada. Ni en España ni en el extranjero. Pues parece que alguien sí sabía algo diferente. En el programa Fort Apache, entonces dirigido por el actual vicepresidente del Gobierno, un policía llamado José María Benito, afirmó que, a los pocos minutos del atentado, todo apuntaba a una autoría diferente a la de ETA. Si eso es así, el CNI debe ser clausurado porque no se explica que el Centro de Inteligencia enviara informes erróneos, y menudo el error el que estamos comentando, al presidente del Gobierno. ¿Cómo se explica que un policía desmienta al CNI de esa manera tan categórica? ¿En qué se basaba el CNI para afirmar, con esa rotundidad, la autoría etarra?

Algunos han intentado exculpar al CNI diciendo que en el 11-S los servicios norteamericanos de inteligencia, fundamentalmente la CIA y el FBI, no pudieron tampoco prever los ataques en Nueva York y Washington. Eso es cierto pero es que el CNI, a diferencia de sus homólogos estadounidenses, cometió otro error al insistir, ocho horas más tarde de la matanza, en la autoría de la ETA. ¿O es que, como algunos sugieren, la realidad era otra? ¿Se equivocó el CNI, decía la verdad o no se enteraba de lo que pasaba? Cualquiera de las posibilidades da vértigo.

Antecedentes del 11-M


El CNI afirma en el punto 2 de la nota que la ETA llevaba desde hacía tiempo intentando llevar una acción similar. En este sentido, el CNI habla del intento de volar la estación de Chamartín en diciembre de 2003, un plan de la ETA que estaba condenado al fracaso. Lo mismo sucedió con la caravana de la muerte de Cañaveras (Cuenca) y con las revelaciones sobre un plan de la ETA de sembrar con 12 bombas, el mismo número que luego se emplearían en los atentados de Madrid, en la estación de Baqueira Beret. Al hilo de Cañaveras, un tema al que habría que dedicar otro episodio, algunos dirigentes del PSOE, como el mismísimo Felipe González o Rodríguez Ibarra, y del nacionalismo vasco dijeron que esa operación policial era un montaje. ¿Fue la operación de Cañaveras un oscuro montaje como sugirió Julio Anguita al decir que la ETA estaba teledirigida por las cloacas del Estado? Joseba Azkárraga, entonces consejero del Gobierno vasco, afirmó que la operación tenía visos de ser un montaje. 

¿Estuvo el CNI detrás de la información relativa al suicida de la SER?

Los que vivimos esos días recordarán que la Cadena SER, a las 22:00 horas, divulgó la noticia de la existencia de un terrorista suicida que iba afeitado y con triple capa de calzoncillos. Seis horas antes, los servicios secretos españoles decían que no había suicidas en los trenes, algo que se demostró cierto. No deja de ser curioso que la SER, una radio privada al fin y al cabo, desmintiera al CNI seis horas más tarde. ¿O es que alguien del CNI pasó esa información a la emisora? ¿Qué tres fuentes de la lucha antiterrorista, así nos lo dijeron en las ondas de la SER, dieron esa información? Aprovechando este punto, queremos recordar al lector que José Luis Rodríguez Zapatero, el candidato del PSOE que ganó las elecciones tres días más tarde, fue uno de los que iba difundiendo la noticia de la existencia del suicida. Volvemos a lo mismo. ¿Quién informó de tal extremo al entonces candidato a la presidencia del Gobierno? ¿Las mismas tres fuentes de la SER o alguien distinto? ¿Qué se pretendía al decir que había un suicida? ¿Reforzar la tesis islamista que a esa hora, por lo visto, iba cobrando fuerza?

Posdata

Si alguien tiene dudas de cómo se las gasta el CNI que lea esta información publicada recientemente por Público, un diario que siempre ha atizado duro a los discrepantes con la Versión Oficial pero que, por razones desconocidas, afirma que el CNI actuó de manera sorprendente durante el atentado de las Ramblas de Barcelona de 2017. Que quede claro que nos parece excelente que este rotativo publique estas cosas si son relevantes. Lo que no se entiende es que no soporte que otros, como nuestro caso, pongan siquiera en duda lo que nos han contado sobre aquel día trágico.

miércoles, 20 de enero de 2021

Cabrera, Zarzalejos y el 11-M

El diario digital El Confidencial ofreció el pasado lunes una entrevista realizada por José Antonio Zarzalejos, cuyo contenido está reservado a los suscriptores, a la antigua ministra Mercedes Cabrera y cuyo titular es un ataque en toda regla a las personas que discrepan o albergan dudas sobre lo que nos han contado sobre los atentados del 11-M, un triste episodio en nuestra historia reciente al cual hemos dedicado muchos comentarios y vídeos por la trascendecia del mismo. El titular de la entrevista no deja lugar a dudas:

La victoria de Zapatero desató las teorías de la conspiración del 11-M

Empecemos por partes. Desde el mismo momento en que tuvieron lugar los atentados se calificó como "teoría de la conspiración" a cualquier argumento que, por mínimo que fuera, se saliera de las tesis oficiales. Detrás de esa etiqueta se ocultaba un ataque feroz, y escogemos bien el adjetivo, hacia los disidentes de la Versión Oficial (VO) de lo ocurrido el 11-M. Sin embargo, ¿qué es una conspiración? Según el diccionario de la RAE el verbo conspirar significa lo siguiente:

Unirse contra un particular para hacerle daño

Si recurrimos a otras fuentes, anglosajonas en este caso, resulta que una conspiración es un plan secreto perpetrado por, al  menos, dos personas contra los deseos de alguien. ¿Qué fue entonces el 11-M? ¿Qué se pretendía con la voladura de cuatro trenes que mataron a 192 personas e hirió a centenares de viajeros? ¿Se pretendía influir en las elecciones del 14 de marzo, amén de otras cosas, o fue algo casual? ¿Fue un atentado más en la larga lista de atrocidades terroristas que han golpeado España? Si el 11-M no fue una conspiración, ¿qué es entonces una conspiración? Sin embargo, los defensores de la VO siguen diciendo que todo aquello que no se ajusta a su visión es producto de oscuras teorías conspirativas y, en el menor de los casos, se califica como infundio o fantasía.

Muchas personas en España, como así lo hemos señalado en El Guardagujas, apuntan siempre a Estados Unidos como el país en el que siempre tienen lugar maniobras de Inteligencia para conseguir fines de dudosa moralidad. Sin embargo, a los ojos de nuestros analistas patrios, España es un país inmaculado en el que todo está claro y no puede haber la más mínima sombra de sospecha sobre los episodios más turbios de nuestra historia. Y todo aquel que tenga dudas debe ser mandado al ostracismo. 

Hace unos años tuvimos otro blog que nos dio muchos éxitos pero también momentos ingratos. Cada vez que tratábamos el 11-M éramos atacados de manera inmisericorde por personas de izquierda y también por gente del ámbito de la derecha. Solo así se entiende que José Antonio Zarzalejos, director del ABC en los tres años que discurrieron entre el 11-M y el juicio de 2007, se pusiera al frente de la defensa de la VO. Tal fue así que dejamos de comprar el ABC tras casi veinte años siendo lectores del rotativo fundado por Luca de Tena en 1903. Zarzalejos no estuvo solo en ese empeño. Ignacio Camacho, columnista habitual de ABC y que es de las mejores plumas del diario, fue también un valedor de la VO, rivalizando incluso con Ignacio Escolar al respecto. Aún recordamos, porque tuvimos tiempo de plasmarlo en otro blog, cómo en septiembre de 2006 Escolar elogiaba en su blog los comentarios de Camacho sobre los disidentes de la VO. Lo mismo podemos decir del periodista Enrique de Diego que en su programa de Radio Intereconomía y en sus libros hizo exactamente lo mismo. Los simpatizantes de la izquierda, a la vista está, no estuvieron solos en este empeño. Sectores de la derecha, que no eran marginales y que tenían mucho poder e influencia, también atizaron a los discrepantes.

A tenor de todo lo expuesto hasta el momento, da la sensación de que el establishment, político y mediático, desea que los ciudadanos no tengamos espíritu crítico y, de este modo, resulte imposible tener dudas. En España se puede cuestionar todo menos el 11-M ya que, como dijimos anteriormente, una leve duda sobre el atentado te puede mandar extramuros del sistema. Esta deriva es peligrosísima porque supone dar por sentado lo que el poder, en cada momento, nos dicte. Por citar otros ejemplos conocidos, episodios como el atentado de Carrero Blanco o el golpe fallido del 23-F no sucedieron como nos lo han contado. Lo mismo podríamos decir del asesinato de Prim, el atentado a Alfonso XIII en 1906 o las circunstancias que rodearon el asesinato de Calvo Sotelo en julio de 1936. 

Cabrera y Zarzalejos apoyan la tesis yihadista del 11-M, según la cual, el atentado se produjo como consecuencia de la Guerra de Irak de 2003. ¿Desde cuándo un comando yihadista tiene hindúes entre sus filas? ¿Cómo unos fanáticos terroristas islámicos colaboran con cristianos (infieles) para diseñar el atentado? ¿Qué tres fuentes de la lucha antiterrorista dijeron a la Cadena Ser que en uno de los trenes se inmoló un suicida, una noticia que luego se demostró falsa? ¿Cuántos terroristas siguen en prisión? ¿Es verdad que no llegan a cinco los encarcelados actualmente y eso teniendo en cuenta de que los detenidos por una matanza de ese tamaño llegaron a superar el centenar (concretamente 116)? ¿Y la nota del CNI del 11 de marzo de las 15:51? ¿Nada que decir al respecto? ¿Es así como quieren explicarnos el atentado más mortífero de la historia de España? ¿Conspiración o algo peor?

El resultado electoral del 14 de marzo de 2004 ya es lo de menos. Es más, no sería descabellado pensar, por razones que podríamos comentar en otro momento, que tanto el PP como el PSOE tienen cosas que ocultar sobre lo sucedido en aquellos días trágicos. De todos modos, a pesar de Cabrera y Zarzalejos, y toda la infantería que les apoya, no vamos a cejar en nuestro empeño de seguir estudiando el 11-M. Llevamos muchos años aguantando desprecios e insultos como para arrugarnos ahora.

domingo, 29 de noviembre de 2020

Ábalos, la Transición y el "Tiempo Nuevo"

El ministro de Transporte, José Luís Ábalos, es uno de los pesos pesados del Gobierno y del PSOE, una formación que, desde hace casi un año, gobierna España en coalición con Podemos. En reiteradas ocasiones, el titular de la cartera dedicada a la mejora de las comunicaciones e infraestructuras del país es primera plana por sus declaraciones que, en no pocas ocasiones, son sorprendentes. No es exagerado decir que, después de Pedro Sánchez, Ábalos forma con Adriana Lastra un tándem perfecto a la hora de mantener la ortodoxia ideológica del partido. 

La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado ha estado rodeada de polémica por las alianzas que Pedro Sánchez, y apoyado de manera unánime por el partido, ha tejido con los separatistas de todo tipo y condición, sin excluir a Bildu, una formación proveniente, como todo el mundo sabe, del universo etarra que tanto dolor provocó en la sociedad española durante décadas. Ante el aluvión de críticas, Ábalos justificó el acercamiento de Sánchez a Bildu y llegó a equiparar la Transición con las maniobras ejecutadas por su jefe de filas. Tal comparación es una falacia. En la Transición los partidos políticos, desde el PCE hasta AP; velaron por el interés común. Bildu, como dejó claro un portavoz hace poco, solo pretende dinamitar el régimen para crear una nación vasca independiente. "Tumbar el régimen", lo llaman.

Volvamos por un momento a la trágica jornada del 11-M. En la mañana del 11 de marzo de 2004, cuando aún la autoría oficial de la matanza se adjudicaba a ETA, el periodista Iñaki Gabilondo dijo en su programa que la masacre debía ser un revulsivo para pasar página y dar paso a "un tiempo nuevo". Éstas fueron sus palabras:

No vale una respuesta digamos convencional, asistir a unas manifestaciones multitudinarias. No, tiene que haber un cambio de página. No se puede seguir viviendo como se ha vivido, de espaldas unos a otros, cada uno encerrado en su burbuja autista. España tiene que plantearse las cosas de otra manera. Un tiempo nuevo.

Más adelante afirma:

Esto solo puede despacharse con la política de las grandes solemnidades. La que hizo de España un país modélico cuando fue capaz de afrontar el desafío monumental del fin de la dictadura, con una transición inesperada, con la elaboración de una Constitución que nos desconcertó a todos por haber sido capaz de unir posiciones políticas clamorosamente divergentes, por lo que significó el pacto de la Moncloa, por lo que se significaron algunas cosas que se gestionaron con política mayor.

En el momento en que Iñaki Gabilondo pronunció esta reflexión de hondo calado (11:35 am del 11-M) la autoría recaía en la ETA. Sus palabras eran una crítica a la política llevada por Aznar contra el terrorismo y apostaba, de manera sibilina, por una negociación aunque no explicó en qué sentido se debería llevar a cabo. En aquella jornada del 11 de marzo, todos, menos Otegi, señalaban a la banda terrorista como autora de la matanza que se llevó por delante a 191 españoles. Independientemente de quién estuvo detrás del atentado, ¿no estamos viviendo "un tiempo nuevo" en estos días al ver la alianza táctica/estratégica de Sánchez con Bildu? No me digan que no es casualidad que Ábalos ponga sobre la mesa el mismo argumento, comparar la Transición con una negociación con la ETA y sus altavoces políticos, que Iñaki Gabilondo en la mañana de aquel infame 11-M.

domingo, 10 de mayo de 2020

Cuando los bulos eran útiles: el suicida del 11-M

Ayer tuvimos conocimiento de unas declaraciones de Ignacio Bermejo, concejal del PSOE  en el Ayuntamiento de San Fernando (Cádiz), que crearon una polémica realmente espectacular. En esas declaraciones, realizadas en su muro de Facebook, el concejal afirmaba que el Estado tenía que gestionar la información, debido según él a la creación de bulos que pretenden erosionar al Gobienro, que llegaba a los ciudadanos y culpaba a la prensa, especialmente la que no está bajo la batuta del Gobierno, de crear bulos e intoxicaciones. El concejal, que tuvo que retirar su texto y retractarse, afirmó que no supo explicarse con suficiente claridad. 

Es muy preocupante que alguien como Ignacio Bermejo, al cual tuvimos la ocasión de conocer y tratar en varias tertulias cofrades de San Fernando al comienzo de la década pasada, diga sin ruborizarse que el monopolio de la información lo debe tener el Estado. Tales declaraciones suponen el fin de la libertad de información. Nadie tiene que tutelarnos para saber escoger cómo debemos y queremos informarnos. Ya somos mayores de edad para ello. Si nos engañan es nuestro problema y causa espanto pensar que el Estado deba ser el encargado de ello.

Los lectores de El Guardagujas saben que no es nuestra intención meternos en reyertas políticas. Lo hicimos hace años y salimos abrasados. De ahí nuestra intención de orillarlas lo máximo posible. Nuestro objetivo es claro: comentar el pasado, presente y futuro del ferrocarril. Sin embargo, es imposible, al leer las declaraciones de Bermejo, recordar que no siempre los "bulos" han sido inventos perversos. A veces han sido útiles para obtener unos réditos electorales sin precedentes en la historia política de Europa Occidental. 

Todos recordamos lo sucedido con el episodio del suicida que, presuntamente, se inmoló en uno de los trenes atacados en los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Resumiendo mucho el tema, a las 22:00 de ese día la Cadena Ser, que apostaba por la victoria electoral de Rodríguez Zapatero, difundió una noticia, según la cual, un terrorista se había suicidado en uno de los trenes de Atocha. Según Ana Terradillo e Iñaki Gabilondoi, dos de los altavoces de la noticia en esos días, el suicida iba rapado y tres capas de calzoncillos algo que, según ellos, era costumbre en los terroristas palestinos que atacaban Israel. Nosotros, en el marasmo creado por la avalancha de noticias, nos creímos la noticia que luego se demostró ser falsa. El bulo pretendía hacer creer a la audiencia la autoría islámica del atentado y descartar, de este modo, la autoría de la ETA. Sin embargo, a diferencia de ahora, el partido del señor Bermejo no dijo una palabra sobre el tema. Tampoco esperemos que lo haga 16 años después aunque sería deseable que alguien nos explicara quién pasó esa noticia a la Cadena Ser.

Más información:

Especial de El Guardagujas sobre el suicida del 11-M: primera y segunda parte.