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domingo, 4 de octubre de 2020

La estación de Madrid-Chamartín se llamará Clara Campoamor

Fuente: The Times, 2 de octubre de 1931. Página 11.

Durante este fin de semana hemos conocido la intención del Gobierno de cambiar la denominación de la madrileña estación de Chamartín. El ejecutivo de Pedro Sánchez plantea denominar a esta estación Madrid-Chamartín-Clara Campoamor, como homenaje a la diputada que tanto luchó por conseguir el sufragio femenino durante la Segunda República (1931-1936). Acompañamos el presente texto con la noticia de la implantación del voto femenino en España tal y como la difundió el diario The Times el 2 de octubre de 1931.

sábado, 15 de diciembre de 2018

El atentado anarquista al expreso Barcelona-Sevilla de diciembre de 1933

Estado en el que quedó el expreso Barcelona-Sevilla
Foto: Barberá Masip (publicado por el diario ABC el 12 de diciembre de 1933)
El mes de diciembre de 1933 fue testigo de la tercera gran insurrección anarquista desde la proclamación de la Segunda República en abril de 1931. Esta nueva rebelión, cuyo origen estaba en la disconformidad de los anarcosindicalistas de la CNT y la FAI con los resultados electorales de finales de 1933,  afectó a toda España y causó numerosos episodios trágicos. La rebelión, informó el The Times el 11 de diciembre, empezó en Zaragoza y se extendió a otros puntos del país como La Coruña, Granada, Cataluña, Extremadura, La Rioja, Andalucía y Valencia. En este contexto, el 10 de diciembre de 1933, el mismo día en el que el Gobierno de Diego Martínez Barrio decretó el estado de alarma en todo el territorio nacional, el tren expreso Barcelona-Sevilla, conocido popularmente como "el sevillano", sufrió un atentado terrorista a la altura de un barranco de la localidad de Puzol (Valencia). 

Noticias relativas a la insurrección anarquista de diciembre de 1933.
Fuente: ABC, 12 de diciembre de 1933.
El tren expreso Barcelona-Sevilla tenía la siguiente composición: locomotora, furgón, dos coches de tercera, dos de primera, un coche cama, un restaurante y un furgón de equipajes. Sobre las once de la noche, el tren cruzó el puente del barranco de Puzol y en ese momento hizo explosión una carga que estaba adherida a la estructura del puente. La locomotora descarriló parando en seco. El puente cedió y cayeron el ténder, el furgón y los vagones de tercera. Según The Times (edición del 11 de diciembre) el puente no colapsó aunque quedó dañado. Otras  fuentes, como el diario La Voz (edición del 10 de diciembre), afirman que el puente quedó destruido. Las escenas de dolor y horror fueron tremendas. De manera inmediata, se organizó un tren de socorro desde la estación del Norte de Valencia para asistir a las víctimas del atentado.

Fuente: The Times, 13 de diciembre de 1933. Página 14.
El Heraldo de Madrid, en su edición del 11 de diciembre, dijo que la causa de la catástrofe se debió a un sabotaje y no a la explosión de una bomba. Según el corresponsal en Valencia, la tragedia tuvo su origen en el levantamiento de los raíles del puente que salva el barranco de Puzol. El 12 de diciembre, y en su página 2, el Heraldo de Madrid decía que el número de muertos ascendía a 19. El balance final del atentado fue de 23 muertos y más de medio centenar de heridos de diversa consideración.

Decreto del estado de alarma en España
Fuente: Gaceta de Madrid, 10 de diciembre de 1933.

Fuente: La Voz, 10 de diciembre de 1933. Página 10.

Fuente: The Times, 11 de diciembre de 1933, página 12; The Times, 13 de diciembre de 1933, página 14. ABC de Madrid, 12 de diciembre de 1933, página 23; Gaceta de Madrid, 10 de diciembre de 1933, página 1699, número 344; La Voz, 10 de diciembre de 1933, Página 9; Heraldo de Madrid, 11 de diciembre de 1933, página 1; Heraldo de Madrid, 12 de diciembre de 1933, página 2.

viernes, 18 de mayo de 2018

Llanto por Ignacio Sánchez Mejías

La noticia de la muerte en Manzanares (Ciudad Real) del diestro Ignacio Sánchez Mejías, cuñado de Joselito, conmocionó a la sociedad española en el mes de agosto de 1934. Sánchez Mejías, nacido en el sevillano barrio de San Lorenzo, fue un referente cultural de su tiempo. Numerosos miembros de la Generación del 27, como Rafael Alberti o García Lorca, mantuvieron una estrecha relación con este torero que también se dedicó a la literatura con obras como "La amargura del triunfo". Su actividad, que podríamos claramente adjetivar como polifacética, también abarcó otros campos como el fútbol o la presidencia de la Cruz Roja.

Fuente: ABC de Madrid, 16 de agosto de 1934. Página 27.
Evidentemente, en El Guardagujas nos interesa el ferrocarril y si hemos recordado la figura de Sánchez Mejías es porque su último viaje, si podemos decirlo así, tuvo lugar en tren. La cogida tuvo lugar, como ya hemos señalado, en la citada ciudad manchega el 11 de agosto de 1934. El diestro pretendía que le atendiese el doctor Segovia en Madrid y, por esa razón, fue trasladado a la capital de España donde moriría dos días después. Fue entonces cuando se organizó el traslado del cadáver a Sevilla, ciudad en la que recibiría sepultura. La comitiva fúnebre, que partió del Sanatorio de la Calle Goya, se dirigió a la estación de Atocha o del Mediodía siguiendo la calle de Goya, Avenida de la Plaza de Toros, calle Alcalá para alcanzar la estación de Atocha.

Fuente: The Times, 14 de agosto de 1934.
Una vez en la estación, se depositó el féretro en un vagón del expreso de Andalucía que salió a las 22:40. Cuando el tren paró en Manzanares, numerosas personas se encontraban en la estación para rendir su último homenaje a Sánchez Mejías. En la estación de Linares-Baeza se subieron al tren Antonio y José Miura y José García (Algabeño). En Córdoba, subieron al convoy numerosas personas como el alcalde de Sevilla. Antes de llegar a Plaza de Armas, el hermano de Ignacio se bajó en San Jerónimo para acudir a ver a su madre en Pino Montano. La estación de Plaza de Armas se encontraba llena de público esperando la llegada del expreso de Madrid, el cual llegó a las 9:30 con un "sensible retraso". Una vez en Sevilla, la comitiva fúnebre se dirigió al cementerio de San Fernando para dar sepultura a Sánchez Mejías junto a Joselito, del cual ya hablamos en su momento por motivos similares.

Fuente: ABC de Madrid 15 y 16 de agosto de 1934; ABC de Sevilla, 16 de agosto de 1934; The Times, 14 de agosto de 1934.

martes, 14 de noviembre de 2017

Mundo Gráfico informa de la huelga de octubre de 1934

Foto publicada por Mundo Gráfico el 17 de octubre de 1934.
La foto que preside el presente texto fue publicada por la revista Mundo Gráfico el martes de 17 de octubre de 1934. La imagen muestra el descarrilamiento, provocado por un sabotaje, de un tren rápido procedente de Barcelona y con destino Madrid. Este tren estuvo cinco días detenido por los sucesos revolucionarios de Barcelona.

Fuente: Mundo Gráfico, 17 de octubre de 1934. Página 6.

domingo, 19 de junio de 2016

Documentos de RNE y el ferrocarril Santander-Mediterráneo

El programa Documentos, que emite RNE cada sábado por la tarde a las 15 horas, vuelve a ocuparse de un tema relacionado con el ferrocarril. En este caso, el tema tratado es el proyecto fallido de ferrocarril Santander-Mediterráneo. El proyecto se concibió para unir el puerto de Santander con el de Valencia y revitalizar las poblaciones de las provincias interiores.

A mediados del siglo XIX, los proyectos ferroviarios se extienden por toda España. Madrid es el centro de una red radial de la que parten la mayoría de las líneas. Dos compañías privadas, la Compañía de los Caminos de los Caminos de Hierro del Norte de España y la Madrid-Zaragoza-Alicante (MZA), copan la mayor parte del tráfico. Esto provoca que zonas de España estén mal comunicadas por la inexistencia de líneas transversales. A finales del XIX, empieza la construcción de algunas de estas líneas, algunas de ellas con un ancho métrico.

A raíz de la crisis de 1898, se aprueba la construcción de una línea de vía estrecha entre Santander y Burgos, pero es un proyecto que no irá más allá de la localidad de Ontaneda (en total tiene 43 km). A pesar del fracaso, la idea será clave para la creación del Santander-Mediterráneo. Posteriormente, y al calor del primitivo proyecto de Burgos, se habla de unir Santander con Calatayud, una estación importante de la línea Madrid-Barcelona y del ferrocarril central de Aragón. 

La construcción del ferrocarril hasta Valencia exige la creación de 400 km de vía nueva. las diputaciones de Burgos, Soria y Zaragoza, en colaboración con los ayuntamientos de las localidades afectadas, crean una comisión para ejecutar las obras. El 17 de febrero de 1910 el Ministerio de Fomento convoca el concurso. Se prevé la construcción de un trazado de vía estrecha entre Ontaneda y Calatayud y el ingeniero de caminos responsable es Ramón  Aguinaga, que cuenta con el respaldo financiero de Willy Solms, un individuo conocido por ser avispado en el mundo de los negocios. Teóricamente el Gobierno otorga la concesión de las obras a las diputaciones, pero es él, al final, el que recibe el encargo de construir la línea por parte de esas instituciones. Años más adelante, Indalecio Prieto, eminente dirigente del PSOE en la Segunda República, denunciaría las corruptelas relacionadas con este proyecto que, según algunos, estuvo mal concebido puesto que no siempre el ferrocarril logra atraer población a los lugares por donde pasa.

Las obras se retrasan notablemente y no empiezan hasta después del fin de la Primera Guerra Mundial. El retraso permite a Aguinaga diseñar el proyecto en ancho ibérico, una aspiración compartida por el Ministerio de la Guerra al considerar el proyecto de carácter estratégico. En medios empresariales, existía la preocupación por el hecho de que la Compañía del Norte tenía una posición de monopolio en el acceso a los puertos del norte de España. Eso les lleva a comprar acciones de la empresa, algo que hacen fundamentalmente los empresarios vizcaínos. Este hecho genera preocupación en la provincia vecina de Santander, ya que existe el riesgo de que el proyecto ferroviario se centre ahora en Bilbao.

Nota publica en el diario ABC sobre la línea de Ontaneda.
Jueves, 11 de septiembre de 1924.
En septiembre de 1924, William Solms recibe oficialmente el encargo de construir la línea de Ontaneda a Calatayud por un importe de 3.550.000 pesetas. Dos semanas más tarde de esta noticia, se constituye la Compañía del Ferrocarril Santander-Mediterráneo. El Directorio Militar de Miguel Primo de Rivera apoya el proyecto. No hay que olvidar que la dictadura da prioridad absoluta a la mejora de las comunicaciones del país. Buen reflejo de ello es el Plan Guadalhorce, una iniciativa que pretendía fomentar ferrocarriles de urgente construcción.

Las obras del ferrocarril Ontaneda-Calatayud empiezan al final de 1924. La estación de Burgos se convierte en el cuartel general de las obras. Las cuadrillas avanzan hacia el norte y el sureste. Las obras van a buen ritmo pero se paralizan en 1930, justo cuando Miguel Primo de Rivera dimite. Durante la Segunda República se investigan las adjudicaciones y el coste de las obras. Las investigaciones apuntan, incluso, a la propia Familia Real, pero la llegada de la CEDA al poder, en 1933, evita que las investigaciones sigan su curso. Adjudicadores y adjudicatarios se beneficiaron con el Santander-Mediterráneo.

A pesar de todo lo anterior, se inauguran y se ponen en servicio los tramos terminados. Uno de ellos es el tramo Burgos-Salas de los Infantes que entra en servicio el 14 de agosto de 1927, el cual es inaugurado por el propio Primo de Rivera. 

ABC de Madrid, 14 de agosto de 1927.
Las obras han durado cinco años, tal y como prometió Solms. El trazado tiene 366 km por la dificultad de superar la Cordillera Cantábrica y la escasez de presupuesto. La línea, de altas prestaciones para la época, acaba en Cidad de Ebro, donde los viajeros podrán continuar su viaje el ferrocarril Bilbao-La Robla. Sin embargo, el tren no llega, por el momento, al puerto de Santander.

La llegada de la Segunda República, en abril de 1931, tiene lugar en un momento de crisis para el ferrocarril en España debido, entre otros factores, a la depresión económica mundial. Aún así, se estudian fórmulas para acabar de enlazar Burgos con Santander. En 1932 el Ministerio de Obras Públicas crea una comisión para estudiar el problema. La mejor solución es la planteada por los ingenieros Luís Rodríguez Arango y Miguel Escudero Arévalo, que incluye la construcción de un túnel de 7km en Valdeporres. La Guerra Civil Española imposibilitó la finalización del proyecto.

Tras el incendio de Santander de 1941, se reanudan las obras del Santander-Mediterráneo en la misma sección, la séptima, en que se dejaron los trabajos. La obra más dificultosa es el túnel de La Engaña, bajo el puerto de Estacas de Trueba y que tiene una longitud de casi 7km, el más largo de España en aquel momento. Las condiciones laborales de los trabajadores, algunos de ellos eran presos de la Guerra Civil, fueron extremas y no pocos perecieron. En este sentido, 19 trabajadores murieron en las obras.  Al fin, en 1959, se consigue calar el túnel. Desgraciadamente, dos años más tarde la Renfe, respaldada por el Banco Mundial, desaconseja abrir el trazado y opta por derivar los recursos existentes a otras líneas en funcionamiento. El esfuerzo realizado por los obreros en La Engaña fue en vano. El proyecto, por tanto, entró en fase terminal. La puntilla llegó en 1985 con la clausura de líneas ordenada por el gobierno de Felipe González.

miércoles, 20 de abril de 2016

Madrid, 20 de abril de 1936

Tras su jornada laboral, Manuel Azaña despide en la estación del Mediodía al presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, y a Lluís Compayns, presidente de la Generalidad. Ambos parten para la ciudad de Sevilla.

Más información sobre la visita en este enlace.

Fuente: ABC de Madrid, 21 de abril de 1936. Página 16.